martes, 12 de mayo de 2026

Baladita como gancho rockero. To be with you

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
To be with you. Mr. Big
Nombre: To be with you (Estar contigo)
Intérprete: Mr. Big
Publicación: 1991
Autor: Eric Martin
Género: Balada / Hard Rock

Bonus track:
Letra ESP/ENG
Regreso en Budokan ´09, 20º aniversario
Raw like sushi 2012
Referencias:
Power Ballads
Mr. Coverdale
El portal del Metal
Radiolaria

La historia de Mr. Big comienza en 1988 cuando Billy Sheehan, considerado por muchos como uno de los mejores bajistas de Rock, abandona la banda de David Lee Roth y decide armar un nuevo proyecto. Para ello, contacta con el virtuoso guitarrista Paul Gilbert, que casualmente también acababa de salir de Racer X y con Eric Martin, cantante que desde muy joven ya apuntaba maneras y que gozaba de cierta reputación tras telonear con su primera banda a grupos como Hall & Oates, Journey o ZZ Top. El cuarto en discordia sería Pat Torpey, un baterista de sesión y que quizá fuera el menos reconocido de todos a pesar de haber tocado con gente como Ted Nugent, Robert Plant o The Knack.

Mr. Big
Mr. Big, ¿un supergrupo de 2da categoría?
La trayectoria anterior relativamente exitosa de todos los miembros de la formación hizo que desde siempre Mr. Big haya sido considerado como un supergrupo, algo que yo considero bastante erróneo o al menos muy alejado del concepto que otros como Cream o Crosby, Stills & Nash (& Young) imprimieron a ese concepto.

Sea como fuere, Mr. Big inicia su andadura de manera dubitativa, con un álbum homónimo instrumentalmente aceptable pero en el que compositivamente no estuvieron a la altura, por lo que no alcanza gran reconocimiento y pasa bastante desapercibido en general a pesar de buenos temas como los rockeros Addicted to that rush o Wind me up o las baladas Anything for love o Had enough, aunque quizá favorita sea Big Love.

Y es que esta mezcla, la de temas cañeros y lentos, ha sido una constante y casi una seña de identidad en la carrera de estos cuatro tipos, una fórmula que sí alcanzó una mayor cuota de éxito (especialmente en Japón) con su siguiente LP, Lean into it, un trabajo de mayor calidad a todos lo niveles cuyo mayor pecado fue ser lanzado en 1991, justo cuando el Hard Rock comenzaba a estar de capa caída.

Además de los mencionados cortes más crudos y rockeros, como Daddy, brother, lover, little boy y baladitas como Just take my heart, dieron un paso más allá con medios tiempos más melódicos en busca de la añorada difusión en las radiofórmulas como la estupenda Green tinted sixties mind, el primer sencillo del álbum.

Pero si por algo pasará a la historia Mr. Big, si por algo serán recordados a nivel general fuera de los circuitos más rockeros, será por To be with you, una delicia acústica escrita por Eric Martin en su adolescencia que explotó en un tremendo éxito. Aquí una declaración del propio autor al respecto:
Es una historia real. Fue un simple lamento amoroso. Había una chica que me traía loco, una joven gótica con cabello negro, todo era negro (risas), y una piel blanca y pálida como un vampiro. Solía recitarme poemas en el coche sin ruedas de su padre que estaba abandonado tras su casa. ¿Cómo no enamorarte en semejante entorno?

Es la única canción de Mr. Big en alcanzar el Nº1 en EEUU y en medio mundo, siendo lo más curioso que, al parecer, en un principio no estaba pensada como single, pero la constante difusión en una radio de Nebraska hizo que gradualmente fuera alcanzando gran repercusión; de ahí a la incesante reproducción por MTV, y por ende, a la fama masiva, hubo solo un paso.

Respecto a la letra -por Dios, no te pierdas la pronunciación de la misma-, nos habla de cómo el tipo protagonista consuela a una chica que acaba de sufrir una nueva decepción amorosa, de como él ha vivido con envidia y tristeza las distintas y numerosas relaciones de ella que no valían la pena, aprovechando cual buitre la oportunidad para convencerla de que él es el adecuado, tan sólo necesita una oportunidad para demostrarlo, ser el próximo en estar con ella.
Muchos años más tarde, chico y chica volvieron a encontrarse:
Hace algún tiempo me topé con ella, trabajaba en una tienda de ropa en San Francisco. Le dije… ‘¿alguna vez supiste que esa canción era sobre ti?’, a lo que me respondió ‘Oh, sí lo sabía, y mi marido siempre lo cuenta a todo mundo.


Tras el exitazo, publican Bump Ahead, el último elemento de la considerada trilogía esencial del grupo, un trabajo aún más maduro en el que repiten aquello de temas ásperos (Colorado Bulldogs, Price you gotta pay) junto con dulzonas y amorosas cantinelas (las estupendas Promise her the moon o Nothing but love), en el que destaca el gran cover de Cat Stevens, Wild world, quizá su canción más conocida tras esta To be with you.

Let The River Run, la motivadora arenga de Carly Simon para superar adversidades

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
Let the river run. Carly Simon
Nombre: Let the river run (Deja correr el río)
Intérprete: Carly Simon
Publicación: 1988
Autor: Carly Simon
Género: BSO / Pop

Bonus track:
Live at Grand Central ´95
Tributo víctimas 11-S junto a Sally & Ben Taylor
Versión en acústico
Referencias:
Música callada
Billie y la música
Notas de cine

El de hoy es uno de esos temas que quedaron almacenados en un recóndito rincón de mi memoria. Uno de esos que, sin previo aviso, suelen aparecer de manera repetida -que no frecuente- por mi cabeza para no abandonarme en unos días. Y es que varios son los "fantasmas" ochenteros que de un modo relativamente periódico abordan mi rutina para hacerla un poco menos tediosa; unas veces Moonlight shadow, otras Toy soldiers, First time en ocasiones...  Aunque lo cierto es que, en esta oportunidad, la espontánea aparición tuvo nombre propio, Juan Carlos.


No es la primera vez que Carly Simon hace acto de presencia en nuestro blog, ya que cuando apenas arrancaba nuestra aventura bloggera apareció con You´re so vain de principios de los 70. Muchos años después, tras un montón de grandes canciones y reconocimientos varios durante esa década y tras una una travesía algo más alejada del éxito durante los 80 (con la bonita salvedad de Coming around again), Carly no quería despedir esa década sin antes dejar su impronta.

BSO de Armas de mujer
BSO de Armas de mujer

Corría 1988 cuando Mike Nichols, director entre otras de El Graduado, se puso en contacto (de nuevo) con Carly para encargarle una canción que captara toda la esencia de su nuevo film, Armas de mujer, que si bien con su reparto -Harrison Ford, Sigourney Weaver y Melanie Griffith- ya se garantizaba gran parte de éxito, con la BSO alcanzó la calificación de clásico ochentero.
Y vaya si Carly supo plasmar la esencia de la película en su canción! Si tuviéramos que definir en pocas palabras la composición de Simon, esas bien pudieran ser esperanzadora, motivadora (fue muy utilizada de hecho en gabinetes psicológicos de estimulación laboral), un himno para sobrellevar las adversidades, para recordar que los sueños, cuando se luchan por ellos, pueden hacerse realidad...

Y es que todos, de un modo u otro, nos hemos visto, o querido ver reflejados en el personaje de Melanie Griffith, esa secretaria que consigue triunfar (laboral y amorosamente) en la jungla de Wall Street, un lugar donde la ambición desmesurada, la frialdad, la superficialidad, las malos modales y las prisas son habituales protagonistas. Absolutamente inolvidable la secuencia de apertura del film en la que la idealista y tenaz secretaria se dirige como cada mañana hacia Manhattan en el ferry de Staten Island, el mismo que Carly utiliza en este memorable clip:



Se dice que para componer la letra, Carly vio previamente la película y se inspiró en la citada escena inicial, con los rascacielos y la Estatua de la Libertad de fondo. Esta imagen la impulsó a revisar Leaves of grass, el famoso poema de Walt Whitman, que si bien no le proporcionó exactamente aquello que buscaba, sí que le ayudó a alcanzar ese sentimiento deseado, esa energía selvática, feroz y hasta un poco feminista que tan bien supo plasmar.

Fotograma Armas de mujer. Working girl scene
Para aquellos que alguna vez ganaron, para aquellos que alguna
vez perdieron, para todos aquellos que aún lo están intentando

Carly, considerada generalmente como una compositora confesional por sus letras biográficas y por el sentido místico de muchos de sus temas, nos habla metafóricamente de un río que discurre hacia una ciudad, bautizada por ella como La Nueva Jerusalén (se barajó esto como título de la canción), no como algo religioso, sino como símbolo de la llegada de una nueva era, más fraternal y amable en la que las adversidades y oscuras nieblas son arrastradas por el referido río.


Armas de mujer
Caratula con galardones varios
La unión de este metafórico ideario, la atractiva melodía y la ronca voz de Simon gustó tanto al director Nichols que, según sus propias palabras, quedó totalmente paralizado al escucharla. Tanto le impresionó, que no escatimó esfuerzos a la hora de imponer su criterio ante los ejecutivos de los estudios, quienes preferían Witchy Woman de los Eagles. Lady in red de Chris de Burgh y I’m so excited de las Pointer Sisters también aparecen en la BSO de la película.

A pesar de no alcanzar gran suceso como sencillo en el Billboard, parece que el paso del tiempo dio la razón al empecinado director, si atendemos al hecho de que, además de conseguir el Grammy y el Globo de oro, el tema obtuvo el Oscar a la mejor canción en el año ´89 (el primero en que la frase "and the winner is..." fue sustituida por un menos hiriente "and the Oscar goes to...") frente al gigante Phil Collins.
Como curiosidad final, señalar que Let the river run, junto a Philadelphia de Bruce Springsteen, es el único tema compuesto, escrito e interpretado por un solista capaz de lograr el "triplete" de galardones mencionado. Me río (valga aquí la polisemia del término) yo de Luis Enrique...

Wild Frontier, el homenaje de Gary Moore a su Irlanda natal

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
Wild Frontier. Gary Moore
Nombre: Wild Frontier (Frontera salvaje)
Intérprete: Gary Moore
Publicación: 1986
Autor: Gary Moore
Género: Hard Rock / Folk / Blues

Bonus track:
Over the hills and far away. Nightwish. Thryfing
Over the hills and far away 12" version
Wild frontier 12" version
Referencias:
El portal del Metal
Powermetal

Con la reseña de hoy pretendo saldar una deuda, una de esas que uno contrae consigo mismo desde el mismo instante en el que decide emprender un proyecto bloggero-musical de las características que implican una bitácora como esta.

Porque, de manera involuntaria e incluso inconsciente, quizá la pretensión más influyente a la hora de decidir la canción y/o artista que reseñar sea rendir homenaje al sujeto/s en cuestión y sobre todo agradecer el tiempo de disfrute a causa de su obra, las sensaciones que su escucha conllevan y los recuerdos generados mucho tiempo después.
Esto, sin ningún género de duda, es el principal motivo por el que uno decide invertir su tiempo e ilusión en escribir sobre su canción favorita, su disco preferido, el grupo más íntimamente ligado al discurrir de su propia existencia, la banda que le conquistó por y para siempre desde muy temprana edad o esa formación tan especial que uno siente como si fuera algo propio.

Por desgracia, este agradecimiento que hoy trato de realizar nunca llegará a quién va dirigido, pues Gary Moore nos abandonó hace poco más de 5 años, aunque dudo muy seriamente que le llegara aunque siguiera entre nosotros... Me da igual, aun así no puedo resistirme a hacerlo. Además, sirva este ejercicio como dulce penitencia a mi incomprensible ausencia a su actuación en el Festival de Jazz de San Javier en 2008. No te lo perdonaré jamás Carmena Manolo.

✦✦✦✦✦

Mucho tiempo antes, el álbum Wild Frontier fue durante interminables trayectos en autobús hacia el cuartel de instrucción mi mejor compañero de viaje. Dicen que lo mejor que te llevas de la mili son los compañeros, que son para toda la vida. No seré yo quien diga lo contrario, pero yo tengo que añadir también aquellos discos: Images and words de Dream Theater, The last in line de Dio... pero sobre todo el que hoy toca reseñar.

Y es que, de manera totalmente fortuita y feliz, se convirtió en la perfecta banda sonora del libro La reencarnación de Peter Proud, un título de Max Ehrlich y que, sin ser una obra de arte, logró conquistarme absoluta y obsesivamente de un modo que no había conocido antes. Durante aquellos viajes, en aquel momento, para mí, libro y disco eran uno, la fusión perfecta.

Poco me importó en este sentido que la acción del texto de Ehrlich transcurriera por EEUU y el disco bien pudiera considerarse un homenaje a la Irlanda natal de Moore, que aunque muy joven marchó a Inglaterra, supo dibujarnos con su guitarra y mediante reiteradas y acertadísimas pinceladas del folclore celta, radiantes y verdes paisajes de aquellas bellas tierras desde el principio hasta el fin del álbum.

Y es que Wild Frontier, a pesar de carecer de baterista empleando en su lugar una caja de ritmos, es un trabajo, en lo que a calidad se refiere, muy homogéneo, todos sus cortes merecen realmente la pena, algo de lo que el bueno de Gary no podía presumir en sus anteriores discos de su época más rockera. Más tarde, en los 90, alcanzó un mayor reconocimiento general en su etapa Blues, la que él más disfrutaba íntimamente y que postergó algún tiempo para adentrarse en el Hard Rock más de moda y rentable en los 80, tal y como reconoció. Para muchos esto pudiera ser una traición a sí mismo, y quizá lleven razón, pero si no hubiera caído en tal deslealtad nunca hubiéramos conocido Corridors of Power o Run for Cover; así pues, bendita infamia!!!

✦✦✦✦✦

Aunque no es lo habitual en el blog, si bien es cierto que no es la primera vez que lo hacemos (Images and words, Shake your money maker, Surfing with the alien...), la entrada de hoy va dirigida a todo el disco en general más que a una canción en particular. Entiendo que analizar cada uno de los tracks se puede convertir en una tarea un tanto tediosa para el que escribe y el que lee, pero sería imperdonable por mi parte dejar de mencionarlos:
  • Take a little time quizá sea la más directa y cañera, con una trepidante batería, unos bonitos detalles de teclado y coros y un tremendo solo de Moore (siempre tuvo un gusto exquisito para ello), precedido de un interesante interludio acústico.
  • La instrumental The Loner, donde Moore demuestra una vez más su gran talento y su gran capacidad para emocionar. Una maravilla a medio camino entre la clásica balada y el Blues excepcionalmente ambientada por las teclas de Neil Carter.
  • Friday on my mind es una estupenda versión de los Easybeats, grupo australiano que contaba con la participación de George Young, hermano de Angus y Malcom. Genial el riff de teclado de Carter.
  • Strangers in the darkness nos muestra a un Gary más sereno. Un tema precioso y muy elegante con un cierto aire enigmático, profundo y hasta apocalíptico que a mí me encanta.
  • Thunder rising es lo más duro, lo más Heavy de la nómina de canciones, acentuando el gran ejercicio de Bob Daisley en el bajo. Aunque un tanto agresiva, podemos encontrar ciertos matices celtas confirmados por unas líricas que tratan acerca de las proezas del héroe mitológico irlandés Cúchulain.
  • Cierra el disco Johnny boy, una lenta balada de clara influencias celtas que a mi particularmente puede llegar a empalagarme un poquito.
  • No quiero dejarme en el tintero Crying in the shadows, una hermosa y más típica balada que apareció posteriormente en la edición de CD y por la que siento una especial predilección.


Para finalizar, he destacar los dos temas con más renombre. Primero la canción que da nombre al disco, una innegable y emotiva ofrenda a su Irlanda, una patria que, tras ser arrasada por guerras étnicas y religiosas, ha de ser restaurada y así alcanzar su antigua apariencia esmeralda.
Ni el más necio podría negar que la comercialidad del estribillo y la bonita línea melódica de guitarra tan en concordancia con el AOR imperante en aquel año ´86 buscaban descaradamente el éxito en las radiofórmulas. Sea como fuere, un atractivo y efectivo tema que en un principio estaba destinado a ser cantado por el gran Phil Lynnot, pero su muerte a principios del ´86 redujo su participación en el disco a la dedicatoria en la contraportada ("For Phillip") que su buen amigo (enemigo en ocasiones) Gary le brindó a modo de despedida.



Y por último Over the hills and far away, una canción soberbia, espléndida, épica, todo un clásico de Gary Moore. Destacar que la llamativa intro de percusión y los violines y gaitas fueron ejecutados por los irlandeses The Chieftains, y que la letra nos habla sobre la historia de un hombre condenado por un crimen del que no se tiene certeza si en verdad cometió, en lo que muchos consideran una metáfora acerca de la situación política que sufrió Irlanda del Norte durante la primera mitad del siglo XX.

Tonight, tonight, el fascinante viaje a la luna de Smashing Pumpkins

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
Tonight, tonight. Smashing Pumpkins
Nombre: Tonight, tonight (Esta noche)
Intérprete: Smashing Pumpkins
Publicación: 1995
Autor: Billy Corgan
Género: Rock Alternativo / Pop / Grunge

Bonus track:
Espejo acústico
Directo subt. ESP
Billy Corgan acústico
Referencias:
Musimales
Corazón de canción

Cuando aún no nos hemos recuperado totalmente de la resaca producida por nuestro tercer aniversario, desgraciadamente llega el momento de ponerse manos a la obra; y digo lo de desgraciadamente porque, aunque nos encanta hablar de música, también mola dejar el blog en manos ajenas y descansar un poquito :D
Y como yo soy animal de costumbres, me veo en la obligación de repetir el rito que seguí nada más finalizar anteriores onomásticas. Si tras el primer cumpleaños reseñé sobre la canción que, en cierto modo, inspiró todo este embrollo (dicho como algo positivo) de las colaboraciones, y en el segundo me permití reincidir sobre un artista ya publicado por mí (Fleetwood Mac con Go your own way y Everywhere), en esta ocasión voy a volver a permitirme la licencia de repetir, algo que, subjetiva y particularmente, considero algo injusto teniendo en cuenta la gran cantidad de bandas y artistas que merecen aparecer por aquí. Si es que aparecer en el blog puede considerarse un halago...

Tonight, tonight. Smashing Pumpkins Gif
Billy Corgan and minions in motion
Así pues, hoy toca hablar sobre Smashing Pumpkins, aquella banda alternativa que fue incluida no muy acertadamente en el fenómeno Grunge y que fue liderada de manera absolutista por Billy Corgan. En ocasiones me he llegado a preguntar como un tipo como este, que no cae bien a nadie excepto a sí mismo y que canta tan sólo un poquito mejor que un gato agonizante de dolor, haya alcanzado un éxito y reconocimiento tan tremendo. Pero entonces escucho Siamese Dream y mis dudas se disipan de inmediato.



Y es que para mí esta es su gran obra, la que yo disfruto más plenamente. Sin duda esa fue la razón para dedicarles unas líneas cuando esta bitácora apenas daba sus primeros titubeantes pasos. Disarm fue la elegida como lo pudieron haber sido Today (joya), Rocket o Cherub Rock entre otras.

Aunque lo cierto, y a pesar de haber sido publicado un par de años más tarde, es que el primer trabajo que llegó a mis oídos fue Mellon Collie and the Infinite Sadness, el discazo (por la calidad y por la cantidad de canciones, 28) que definitivamente confirmaba a los de Seattle Chicago.

Y ojo, que yo prefiera Siamese Dream no significa en absoluto que este sea malo, todo lo contrario. Fue un ambicioso y personal (Corgan compuso la gran mayoría de temas) proyecto, un trabajo muy conceptual a pesar de contener temas muy diversos entre sí que muchos colocan en una misma dimensión a pesar de la lejanía. En este sentido, y en defensa de esta obra magna, me veo obligado a admitir que siento cierto rechazo hacia discos con tantas canciones, supongo que Axl tiene la culpa.

Tonight, tonight moon
Lunas de Le Voyage dans la Lune
y de Tonight, Tonight
De entre la ingente cantidad de cortes, con mención especial a 1979 (joya), Bullet with butterfly wings y Zero, fue Tonight, Tonight la que mayor fascinación me produjo:
Como no podía ser de otra manera fue compuesta por Corgan, quien nos invitaba a tener fe, a tener seguridad en nosotros mismos, a esforzarnos en hacer bien las cosas, a no quedarnos estancados y así evitar que el inexorable paso del tiempo nos vaya robando trocitos de juventud y cambiando continuamente sintiendo cada vez menos. Estas buenas y positivas intenciones se concretan de manera más nítida cuando el bueno de Billy nos pide que creamos en él como lo haríamos en nosotros mismos aunque sólo sea esta noche, en la que lo imposible se convierte en posible.

Pero si por algo me encanta esta canción, además del ambiente creado por la orquesta, del ligero y apacible trote hacia el redoble del estribillo coronado por el hermoso -a pesar del graznido de Corgan-  "Tonight", es por el entretenido visionado y la preciosa estética del videoclip ambientado e inspirado en las películas mudas de principio del siglo XX, más concretamente en Le Voyage Dans La Lune, un film francés de 1902. En este sentido, la verdad es que su idea inicial era aplicar una representación visual más cercana al estilo de Busby Berkeley, pero los Red Hot Chili Peppers se les habían adelantado... Sinceramente creo que salieron ganado.

Y ya que hablamos de adelantamientos, hay que señalar que también James Cameron se les anticipó en lo que a imagen se refiere, pues alquiló prácticamente todos los trajes de época existentes en Los Ángeles para rodar Titanic. Desconozco de donde sacaron finalmente las indumentarias, el caso es que les quedó un clip tan absolutamente delicioso, infinito y cautivador como este que aquí os dejo:

Loco por verte, el momento más bello en la constante recuperación de Manolo Tena

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
Loco por verte. Manolo Tena
Nombre: Loco por verte
Intérprete: Manolo Tena
Publicación: 1992
Autor: Manolo Tena
Género: Pop / Balada

Bonus track:
Otra actuación TV ´93
En directo (loco pol´vete?)
Referencias:
Manolo Tena (Oficial)
La Fonoteca (Bio y Álbum)

Reconozco que mi columna vertebral fue recorrida por un inesperado halo frío, a pesar de estar ardiendo, cuando mi ¿compañero? publicó sobre nuestro tocayo Tena hace sólo dos días. "¡Será cabr......, si yo tenía reservado a Manolo Tena desde hace meses!" fue mi primer y más impetuoso pensamiento.

Sin embargo, el paso de las horas calmó ostensiblemente mi cólera hasta el punto de incluso llegar a agradecer tan incuestionable desplante, ya que, por fortuna, supe enfocar el agravio no como una injuria personal e imperdonable, sino como una invitación a rematar la faena, o sea, digamos que me lanzó un capote que no estoy dispuesto a dejar pasar; más si tenemos en cuenta que Oloman (el ultrajante) se centró en la primera etapa de la carrera del pacense, dejando libre su notable periodo inicial en solitario, que es el hoy nos interesa.


Tras Lolilla Cardo, Cucharada y Alarma!!!, Tena se marcha a México para comenzar una carrera en solitario. En el ´88, y gracias a su amistad con Joaquín Sabina, publica su primer LP, Tan raro, un interesante trabajo que sin embargo pasó casi desapercibido para la mayoría, seguramente por una promoción, distribución y mezclas deficientes; al principio el propio Manolo no daba crédito a tan imprevisto fracaso comercial, pero el tiempo parece haberle resuelto las incógnitas...

Muchos dirán, es posible que el propio interesado entre ellos, que la vida y carrera de Manolo Tena ha estado acompañada casi de manera constante por la mala suerte (¿será por ello aquello de Tocar madera?), aunque no nos llevemos a engaño, no siempre fue así:
Tras el revés sufrido, "huye" a Miami sumido en la más absoluta miseria física y moral. Es entonces, 4 años más tarde de su personal derrota, cuando recibe una llamada del vicepresidente de Sony Music proponiéndole un contrato a través de Epic Music. La Diosa Fortuna le volvía a dar una segunda oportunidad, y esta vez el bueno de Manolo no estaba dispuesto a desaprovecharla.

Sangre española. Manolo Tena
Sangre española, imposible no
haberlo escuchado en los 90
Tal golpe de suerte se concreta en Sangre Española, el trabajo que hizo que Manolo fuera por fín conocido y reconocido como músico, el descubrimiento como compositor para muchos que, sin saberlo, habían tarareado sus versos en infinidad de ocasiones en temas de Miguel Ríos, Ana Belén, Luz Casal o Los Secretos.

El álbum fue sensacionalmente acogido por el público (en aquel momento superó el medio millón de copias, y a día de hoy ha superado el millón), llenando todos y cada uno de los conciertos de una triunfante gira por España -en este sentido, imprescindible su Concierto de Las Ventas publicado 20 años y 6 meses más tarde- y por crítica, que destacó una estupenda mezcla Pop con un regreso hacia un magnífico Rock Urbano, con grandes letras y buenos ritmos. El tortazo a sus más acérrimos detractores, esos, que no sin razón la verdad, nunca le auguraron ni tan siquiera un único y efímero éxito, aún puede escucharse en la memoria de sus más fieles y obstinados seguidores.

Lo que yo destaco de esta obra, es que estamos ante un disco redondo (obviamente xD), un trabajo en el que todos y cada uno de sus 10 cortes merecen mínimamente la pena. Sirva como prueba de esto que hasta 8 de ellos fueron arrojados como singles promocionales. Incluso aseguraría que el tema homónimo, que el propio Tena nunca menciona por su título real, sino como Pasión Gitana, es de lo más flojito del conjunto, a pesar de ser considerado como uno de los clásicos pop español de los 90.

Yo siempre sentí una singular inclinación hacia dos de ellos, Quiero beber y no olvidar, aquel grito agonizante que anhela una paz interior ya perdida tan elegantemente acompañado por los instrumentos y que, sin ningún atisbo de duda, constituye una de las cumbres compositivas de este autor, y sobre todo Loco por verte, quizás, su gran obra maestra.

Y ya que mi ¿compañero? Oloman nos hablaba de como Frío se relaciona tan profundamente con un momento en concreto de su vida, yo no me voy a resistir -como es habitual en mí- a contar que Loco por verte fue la banda sonora de aquellas tardes en las que el sol a través de las persianas iluminaba la imagen perenne en mi pensamiento de mi primer amor, platónico por aquel entonces (más tarde ya no), mientras sonaba esta canción una y otra vez junto a otras como Sentir de Jon Secada, Las amigas de La década prodigiosa, Otra como tú de Eros Ramazzotti, I don´t wanna fight de Tina Turner o Sleeping Satellite de Tasmin Archer, todas ellas presentes en aquel recopilatorio en vinilo. La vergüenza más súbita me asalta en este preciso instante, pero comprendedlo, tenía 12 años y estaba in love...


Para ilustrar esta reseña he optado por esta actuación en rigurosísimo playback en TV, en la que Manolo demuestra dos cosas, que sabe hacer canciones tan bellas como esta (esas teclas de piano aún siguen sacudiéndome después de tantos años) y que la psicomotricidad artística (podríamos incluir aquí también el estilismo) no es lo suyo.


En fin, todos de manera más o menos directa conocemos a Manolo Tena, un tipo capaz de lo mejor y de lo peor en varios aspectos de la vida. En este homenaje a modo de agradecimiento, he querido evitar referirme a su lado más oscuro y decadente, ese en el que tocó fondos muy raros, ese en el que descuidó a su público, ese el que incluso hubiera llegado a mendigar si su familia no lo hubiera evitado.

Tal vez no se le coloque en general a la altura compositiva de sus amigos Antonio Vega, Enrique Urquijo, Antonio Flores (no hace falta mencionar el denominador común de todos ellos más allá de la música) y hasta de Jesús de la Rosa, pero a mí me gustan mucho muchas -valga la redundancia- de sus creaciones. Quizás no tenga la voz más agradable y melódica, pero a mí se me antoja perfecta para las poesías de sus temas (acaso la tiene Tom Waits?). Y seguramente no estemos ante un ejemplo de nada, excepto de imperfección, pero a mí me gusta este tipo, un creador de canciones honestas en continuo renacimiento de sus propias miserias. De otro modo no se explica que sea capaz de inspirar cartas tan bonitas como la que ha escrito en su blog Laura Riñón Sirera.

The Wonders, la banda ficticia de los 60 con un éxito muy real en los 90

Página Facebook Nuestra lista en YouTube Rss

Ficha
That thing you do. The Wonders
Nombre: That thing you do! (Eso que tú haces)
Intérprete: The Wonders (ficticia)
Publicación: 1996
Autor: Adam Schlesinger
Género: BSO / Pop

Bonus track:
Compositor Adam Schlesinger con Mike Viola
Versión The Knack
Versión japoneses Shaka Labbits
Subt. ESP - ENG
Referencias:
El museo del one-hit wonder
En busca del vinilo perdido

Cuando hablábamos hace ya largo tiempo sobre The Monkees, decíamos que creíamos en un grupo que no existía más que en la ficción. Pues algo parecido sucede hoy, ya que The Wonders, la banda que interpreta el tema, tan sólo la podemos encontrar en el film homónimo, el primero escrito y dirigido por el afamado actor Tom Hanks, quién también actúa y siempre negó que se tratara de una cinta sobre The Beatles.

That thing you do. The Wonders
Cartel de la peli (sí, es Liv Tyler)
Y la verdad, pocos podían esperar un debut tan delicioso, simpático y hasta entrañable, con unos personajes tan reconocibles amén de una cuidadísima ambientación en los 60. Porque, sin llegar ni mucho menos a la categoría de extraordinaria, posee una cualidad significativa, y es que a (casi) todo el mundo gusta. Además, es de esas cintas que no te importa volver a ver, de esas que te tragas casi sin querer cuando la ponen por TV.

Supongo que esta circunstancia se acentúa cuando uno siente un irremediable amor por la música. Y es que sobre todo, The Wonders es una especie de homenaje a la música, ya sea por la trama o por la propia banda sonora.

Respecto a la trama, trata sobre un fenómeno muy manido en este blog, lo que normalmente se conoce como one-hit wonder. Para ello Hanks, se vale una banda de jóvenes ansiosos por triunfar que, casi sin darse cuenta, consiguen colocar un hit en lo más alto de las listas. Una vez en la cresta de la ola, comienzan las desavenencias entre los miembros y las promesas varias se van esfumando casi de igual manera que lo hace la propia banda, que siempre podrá sentirse orgullosa de haber alcanzado cierta perpetuidad gracias a su efímero éxito.

Pero si por algo destaca es su magnífica BSO, y en especial por su tema principal, That thing you do!
Esta pequeña maravilla, que inevitablemente te traslada a la década de los 60,  fue compuesta Adam Schlesinger, el bajista de bandas como Fountaines of Wayne o Ivy y reconocido compositor.
Por lo visto Schlesinger no esperaba que la canción formara ni tan siquiera parte del Soundtrack, ya que fue como na especie de ejercicio personal, pero a Hanks le gustó tanto y la consideró tan perfecta para el guión que tenía en la cabeza, que no dudó ni un instante. Finalmente el propio compositor ejerció de segunda voz en la grabación siendo Mike Viola el encargado de la voz principal.

Y aunque, como decimos, la banda no existía más que en la ficción, el éxito del tema fue muy real: Alcanzó el Nº41 en el Billboard y el 18 en el Adult Top 40 e incluso fue nominada a los Oscars como mejor música y mejor canción original.